martes, 28 de octubre de 2008

El bus III (26.10.08)

Mira que hoy no íbamos a visitar la ciudad, sino que sólo íbamos a un centro comercial que nos gustó... Quizás la culpa es nuestra, porque los domingos, todo cierra antes y hay menos autobuses, pero aún así, es que esto no es normal... Tuvimos la buena suerte de bajar a la parada e, ipso facto, coger el único autobús a la hora que nos llevaba al Centro Comercial.

Todo bien hasta que nos tuvimos que ir, porque mi hermana tenía unas pruebas de peluquería. Total que a quien se le ocurre dejar un plano a mi hermana y fiarse. Cogimos la "línea circular". Yo estaba un poco mosca cuando de reprente el conductor (véase, autobusero de toda la vida), va y suelta a voz en grito: "Last stop". Y coñe, que yo flipando porque una línea circular pues, ejem, no tiene última parada. Me da por coger el plano y la desgraciada de mi hermana no sé qué narices había mirado, pero el caso es que estábamos en Leith (el puerto) en una línea que, evidentemente, acababa allí.

Echando pestes, cruzamos la carretera a lo loco para coger un bus que iba en sentido opuesto, que daba igual a donde fuera, porque al ser domingo, a saber cuando pasaba otro, así que una vez dentro, miramos a dónde iba, y, mira, que nos iba más o menos bien.

En esto que noto algo raro en el autobús y le digo a mi hermana: "yo juraría que este no sabe lo que hace". Efectivamente, nos quedamos al quite de la cuestión, y resultose que el susodicho campeón nos dio una vuelta a la manzana y se quedó más a gusto que un arbusto. No os podéis hacer idea de lo que se te pasa por la cabeza cuando ves que el tío se ha perdido!!. A todo esto, mi hermana, se lo seguía sin creer y pensaba que (yo) estaba desvariando, pero no. No fue así. Acto seguido, nos cruzamos con otro autobús en una calle estrecha, y ambos conductores se pusieron a hablar. Que sí, que era domingo y quizás hablaban de fútbol, pero os aseguro que el conductor estaba más perdido que un pulpo en una fábrica de gaseosa.

Ver para creer (...)


Después de llegar una hora tarde (culpa de los autobuses!), comenzamos la fiesta del mojito y la caipiroska (aunque también había calimocho hecho con Rioja). Era una pequeña fiesta que habían preparado en casa de Chechu. Como véis, éramos unos cuantos: 2 alemanes, 2 ruso/alemanes, 2 lituanos, 4 españoles, 1 escocés y 1 nigeriano/griego (De izda a dcha: Alex, Heinrich, Rubén, Caro, Toni, Alan, Daeva, Arvydas, Chechu, Sven, Arthur, Ilona). Al final acabamos en un bar ("Frankenstein") que se supone que tenía fiesta internacional, pero, cuando llegamos, sólo había chinos!! Así que, bueno, podríamos decir que estuvimos en una fiesta "oliental" :)

Por cierto, eso que se intuye en el vídeo, es Frankestein en la performance del pub.



2 comentarios:

Roberto dijo...

It's alive!

It's alive!!!!

rubén dijo...

jajajajajaja :)